quarta-feira, 21 de maio de 2008

É perfeitamente compreensível

"Lo maté porque me dolía la cabeza. Y él venga hablar, sin parar, sin descanso, de cosas que me tenían completamente sin cuidado. La verdad, aunque me hubiesen importado. Antes, miré mi reloj seis veces, descaradamente: no hizo caso. Creo que es una atenuante muy de tenerse en cuenta."


in Crímenes ejemplares (1957), Max Aub